Historia de Móstoles

La historia de Móstoles, como la de tantos otros pueblos de la amplia geografía hispana, se mueve durante muchos siglos en el marco de la tradición, sin que su verdadera historia aparezca en documentos escritos que nos permitan su conocimiento.

Nada sabemos con precisión sobre su origen. Así mientras unos creen encontrar vestigios romanos otros los sitúan en la dominación Islámica y posteriores asentamientos Cristianos tras la conquista de Toledo por Alfonso VI en el 1085.

A finales del siglo pasado, Marín Pérez en su "Guía de Madrid y su provincia" se inclina por el origen romano al afirmar que "tanto los cimientos hallados en su termino, como los pavimentos de mosaico descubiertos ha pocos años en la localidad, han mostrado que este pueblo es de origen Romano".

Esta misma hipótesis recoge a principios de siglo el cronista y escritor local Juan Ocaña, basándose en dos presupuestos, "los cimientos y trozos de mosaico descubiertos hace bastante tiempo", y él haber estado la villa sujeta a la jurisdicción de Toledo y no de Madrid, o después que éste, a esta población hubiese estado adscrita cuando menos en lo civil y no a la ciudad de Toledo" lo cual permite pensar que fuese edificada por las legiones romanas a su paso hacia la ciudad del Tajo, a fines del siglo II d. C.

 

Por el contrario el documento más antiguo que se conserva, las relaciones de Felipe II de 1575, nada dice a este aspecto, pues según la tradición oral " La dicha Villa de Móstoles es muy antigua y su fundación no se sabe, ni cuanto ha que se fundó, ni quién fue su fundador.

En cuanto a la denominación ocurre algo similar a las conjeturas sobre su origen. Son los documentos modernos los que hablan de Mathercosa, "punto este según Ocaña que no está bien confirmado, y que solo de pasado puede mencionarse".

Por el contrario los documentos modernos no contemplan esto. En las Relaciones dice "que se llama Móstoles, y se ha llamado siempre así, y no se acuerdan haberse llamado con otro nombre, ni saben la denominación de él, ni la causa por qué se llamó de este nombre".

Móstoles parece provenir de "mustum olei" mosto de aceite, lo que no solo induce a pensar que ya en sus primeros tiempos no sólo era abundante en cereales, sino también en aceite.

En un reciente estudio sobre la localidad se descarta el origen romano de Móstoles y su identificación con la antigua Mathercosa, ya que ésta "estuvo ubicada al sur de la ciudad de Toledo".

En cuanto al origen y denominación existe un gran vacío, no parece ocurrir lo mismo sobre su primitivo emplazamiento. Todos los indicios apuntan a situarlo más al noroeste del actual casco antiguo, en los primeros parajes de Cerro Prieto y loa Tejarejos, sin que sepamos por qué razón o causa varío de lugar.

Aparte de imprecisiones sobre su origen y denominación, sabemos que merced a un privilegio de Felipe II de 6 de Diciembre de 1565, deja de ser aldea de la ciudad de Toledo para convertirse en "villa por sí y sobre sí, con jurisdicción alta y baja y fuero propio", lo que le permite en el ayuntamiento de dicha villa se nombre alcalde mayor.

Junto a esta exención, el rey le concede sus armas que une a las del emperador Carlos V y a las de la reina Isabel e incorpora a su escudo la inscripción " Tota Pulchra est María".

Los títulos de Ilustrísimo y Excelentísimo que figuran en el escudo, son más recientes y fueron ortogados por los reyes Alfonso XII y Alfonso XIII respectivamente. El primero de ellos por el real decreto de 30 de Noviembre de 1882 con motivo de la inauguración de las escuelas y el segundo por el real decreto de 12 de Noviembre de 1908 con motivo de la inauguración del monumento al alcalde Andrés Torrejón.

Imágenes proporcionadas por el Ayuntamiento de Móstoles